Muchas veces recibo las críticas de terapeutas y particulares, respecto de la eficacia de esta terapia ya que mucha gente no cree en la reencarnación, o en la posibilidad de recuperar recuerdos de vidas anteriores.

En respuesta a esas justificadas dudas, me parece adecuado establecer:

  • En lo personal, creo en la reencarnación, pero no me interesa convencer o disuadir a nadie, y no es necesario de manera alguna que mi paciente también crea en lo mismo.
  • Creo que lo que aparece en al menos el veinte por ciento de las regresiones a vidas pasadas son recuerdos auténticos, colmados de emociones, y que la mera emergencia de los mismos provoca muy fuertes cambios en la vida e historia de mis pacientes.
  • Creo que lo que aparece en casi un veinte por ciento de las regresiones son metaforizaciones de sus problemas actuales, y que de esa manera el inconsciente de mis pacientes logra hablar de sus problemas, enfrentarlos y solucionarlos, lo que no podría lograr por los caminos comunes.
  • Creo que lo que aparece en el sesenta por ciento restante de esas regresiones es un conjunto de ambas cosas, y que correctamente trabajado, sobre todo a partir de consignas terapéuticas tal como las que enseño a enunciar, absolutamente claras, marca un antes y un después para los pacientes.
  • Mi equiparación de las regresiones a los sueños sirve para enfrentar de una vez y para siempre las críticas de quienes no creen en la reencarnación, sea que provengan del campo de los terapeutas o del de los pacientes. En efecto, si las imágenes que acuden a la mente de ellos no son recuerdos de una vida anterior… ¿Qué serían?: Imágenes oníricas a la manera de los sueños construidas por el inconsciente con fantasías o con restos de filmes y lecturas.
  • Y esos “sueños” soñados en respuesta a mi demanda de esclarecimiento y solución del problema de mi paciente serán, en consecuencia, una respuesta muy potente que lo acercarán a la solución verdadera del mismo, ya que el inconsciente sabe siempre donde se ha quedado atorado el paciente.
  • He afirmado muchas veces que no intento probar la reencarnación, y acabo de fundamentar porqué razón la terapia funciona adecuadamente. Por lo tanto, aunque la reencarnación no existiera, o la posibilidad de recordar vidas anteriores fuese igual a cero, lo que está indudablemente comprobado que sí existe, funciona y cura es la Terapia de Vidas Pasadas con Hipnosis Clínica Reparadora.

Armando Scharovsky
Licenciado en Psicología. Director del Instituto Scharovsky de Hipnosis Clínica Reparadora.